Honestamente, a mí no me interesa tu opinión
sobre la política, no me importa del partido que seas, no me interesa si te
consideras "Arenero de champa" o "terengo"; simplemente no
me interesa.
Vos naciste en un lugar, probablemente
adonde tus papás podían costear vivir, toda tu colección de experiencias se la
debes a tus papás, donde estudiaste, con que religión creciste, a que equipo de
la LMF apoyas, etc, etc, etc. TODO gracias a tus papás.
De igual manera me sucedió a mí, yo nací
en Sonsonate, estudié en colegio católico de “Burgueses” como nos decían los de
los otros colegios cuando íbamos en el bus, nunca me faltó nada (aunque tampoco
vivimos con lujos) y gracias a Dios estaba muy pequeño para recordar la guerra
civil.
Con el don de raciocinio que Dios me
entrego y con la orientación de mis papás, logre llegar a una edad donde ya podía
discernir entre el bien y el mal, entre una buena decisión y una mala decisión (de las cuales ya cumpli con mi cuota) y aprendí a apreciar el esfuerzo que mis papás hicieron para sacarnos adelante
a mí y a mis hermanos. Mi mamá nunca nos va dejar olvidar todo lo que mi papá y
ella sufrieron cuando don Nando (mi papá) viajaba diario a trabajar al Puerto
de Acajutla y a la salida se iba a clases a la Universidad Nacional en plena
guerra, y como el poco tiempo libre que tenía lo dedicaba a estudiar porque
nunca le fueron fáciles los números.
Hago mención a lo anterior pues mis papás
en contra de las adversidades lograron salir adelante; sin ayuda del
presidente, ni de los diputados, ni del alcalde, solo ayudándose entre ellos.
Regresando al tema; por mi edad, lo único que
me acuerdo de los mandatos de los primeros dos presidentes “post guerra” eran
los chistes que le hacían a Calderón Sol; que son equivalentes ahora a los
memes de “Carenuegado”; pero de los que si me acuerdo son de los tres
siguientes; Francisco Flores, Antonio Saca y Mauricio Funes (no incluyo a Sánchez
Ceren porque aún no ha terminado).
De Francisco Flores me acuerdo que decían
que era bien estudiado, y que era el presidente más joven que El Salvador había
tenido. Recuerdo para el terremoto haberlo visto en la televisión, dando la
cara y ayudando en algunos refugios; me acuerdo bien de cuando plantearon e
implementaron la dolarización y la confusión de tener dólar y colon circulando
paralelamente en el país; me acuerdo haberlo visto poner en su lugar al
dictador cubano Fidel Castro (pocas personas pueden decir que tuvieron esa
oportunidad) y me acuerdo por último que en su mandato mi hermana que se encontraba
ilegal en EUA pudo acceder a un permiso de trabajo gracias al TPS.
Nunca voy a poder a convencer a nadie que
la dolarización trajo más beneficios que males; a mi parecer estamos mejor con
el dólar (no soy doctor en economía pero tengo mis fundamentos para decirlo);
el caso de los 15 millones de Paquito, para mi es tan fácil explicarlo porque
yo he hecho lo mismo; se los pongo así: recuerdo una vez que quería comprar
unas llantas especiales para mis patines, eran unas que no se quebraba el rin cuando
saltabas, pero mi mamá no tenía para darme dinero; entonces la convencí que le
dijera a mi papá que el dinero era para un proyecto que tenía que hacer del
colegio; y de esa manera obtuvimos el dinero; se dijo que era para una cosa,
cuando en realidad su destino era otro. Lo mismo con Taiwan; con trato hablado
bajo la mesa, ellos financiaron la candidatura de Saca a cambio de “lealtades”.
Taiwan no podía sacar el dinero del país
con esa excusa; entonces se aprovecharon de la desgracia del país para ponerle
ese nombre: “para los damnificados”. Ese dinero nunca le perteneció al pueblo
salvadoreño, no seamos ilusos.
De Antonio Saca recuerdo la creación de
FOSALUD, y recuerdo que nos prometió el Blvd. Diego de Holguin; perdimos la
neblina que cubría a Santa Tecla todas las
tardes porque que cortaron el cafetal que quedaba atrás de mi colonia.
Lo que más recuerdo de este periodo, es que Saca aparecía en la radio y en la televisión
cada 5 minutos; publicidad con su cara en todas las calles y mensajes empalagosos
sacados de cualquier libro de Paulo Coehlo por todos lados. Pero lo que jamás
voy a olvidar es que después de toda la deforestación, el ruido, el polvo y
todo lo que sufrimos por la creación de la “Diego” el proyecto quedo
abandonado, y no se terminó ni una tercera parte de la construcción cuando el
dinero “ya se había acabado”.
De Mauricio Funes, lo que recuerdo es
haber estado enojado con Antonio Saca, y estar tan decepcionado de su mandato
que consideré darle una oportunidad al candidato que se unió al FMLN para
lanzarse al estrellato. De hecho sí, le di mi voto a Funes, cuando lo nombraron
ganador sobre el otro candidato Rodrigo Ávila pensé que ya tantos años después de
la guerra, y después de 3 mandatos de Arena, había que darle la oportunidad a
alguien más. G.R.A.V.E E.R.R.O.R.
De Mauricio Funes no tengo NI UN recuerdo
grato, más que su forma de hablar con prepotencia, sus guayaberas “blindadas”
su poca tolerancia a la crítica, y todas las payasadas que hizo en su turno.
(la Michy, los viajes, la cadera quebrada “amarrándose las cintas”, el Ferrari,
etc.). Lo que si recuerdo, es haberme arrepentido todos los días de su presidencia
de haber votado por el.
En conclusión, todo este show mediático,
al que los salvadoreños nos sometemos y con eso nos desvían la atención de
problemas más grandes es clásico; nos pasa todos las semanas; una semana es el
descuartizador, otra semana es la niña Lilian, otra semana era el redondel
Masferrrari… en fin, siempre caemos en el teatro de los medios. No juzguemos el dolor de una familia sin saber.