Todo lo que se y todo lo que creo saber sobre la política lo aprendí de un solo libro; se los recomiendo mucho a los que están polarizados entre tricolor y rojo; ahora que tenemos la oportunidad de empezar de cero con este nuevo gobierno, no conviene seguir peleando por hechos históricos que la mayoría de los que veo comentando en las redes sociales ni siquiera tuvieron la oportunidad de vivir.
El libro del que hablo se llama Animal Farm de George Orwell (escrito en 1945 y en un lugar muy lejos de Arena y el FMLN), y en pocas palabras se trata de una granja, donde ciertos animales cansados de trabajar tanto solo para beneficio del dueño de dicha granja, deciden hacer una rebelión y derrocar a los dueños humanos para administrar la granja para beneficio únicamente de los animales que vivían en ella. Los animales se repartieron las tareas en las que mejor eran y tenían un cántico populista que decía: si camina en dos patas es malo, si camina en 4 es bueno. A lo largo del libro cuentan como los cerdos, por ser los únicos animales en la granja que habían aprendido a leer, fueron autoproclamándose administradores de la granja, y en lugar de trabajar como todos los demás se dedicaron meramente a funciones administrativas, por las cuales ellos tomaban una ración más alta de comida que los demás.
Al final del libro los cerdos habían encontrado el amor por todas las posiciones a tal grado que ya no caminaban en 4 patas, caminaban erguidos en 2 y vivían dentro de la casa y no en el granero como los demás animales. Esto es básicamente la historia de El Salvador en los últimos 5 años; el pueblo eligió a alguien que tenía mucha presencia en medios de difusión, y que algunos consideraban como un crítico de la oligarquía y de los sectores de poder… este personaje ofreció lo mismo que los cerdos de la historia, proclamó que iba a acabar con el mandato del dueño de la granja y que iba a trabajar en conjunto con el pueblo para que la riqueza se distribuyera entre todos por igual y no solo se beneficiara a los pocos explotadores del pueblo.
Tal como en el libro vimos a los cerdos volverse cada vez mas y mas parecidos a los humanos, así vimos a Mauricio Funes alejarse cada vez mas de su frase “poder del pueblo” a solo “poder”; Dejar su vida “humilde” por una vida ostentosa y llena de lujos; de vivir en el granero a vivir en la casa patronal, de pasar de ser el crítico, a ser el criticado y lejos de unir a la población, a crear más odio entre las clases sociales.
En la historia de Orwell, de define el carácter de todos los animales de la granja; entre ellos el caballo: el caballo era un personaje que trabajaba hasta el cansancio para seguir las ordenes de los cerdos, y no tenía la capacidad de razonamiento suficiente para saber si lo que estaba haciendo estaba bien o mal; ese, es exactamente el tipo de personaje en el que tenemos que evitar convertirnos.
Antes que el nuevo administrador de la granja se deje llevar por los encantos de la comodidad y el lujo que trae su nueva oficina, tenemos como miembros activos de la granja siempre al asecho y siempre con un ojo crítico, no polarizado y principalmente vigilante de cada movimiento que el administrador haga… y cuando la gestión no nos parezca la adecuada: EXIGIRLO! Y no solo por redes sociales, ni con desfiles bufos ni ofensas entre partidos; necesitamos organización entre la población para que en realidad nos hagamos oír sin que nos asocien con algún partido en especifico. Recordemos que el país en el que vivimos no es de los partidos políticos, y mucho menos nos mantiene el gobierno; por lo que tenemos que velar que las cosas se hagan de la manera correcta y no la conveniente.
No dejemos que el cerdo camine en dos patas, pues de ser así, habremos perdido 5 años mas.