De alguna manera u otra, las
personas que han salido de nuestro pequeño El Salvador están familiarizadas con
el sistema prepago que utilizan en otros países; el Metro de México y New York;
o tal vez en Europa donde puedes comprar la tarjeta del Eurostar para todo el
mes.
Cualquiera pensaría que es un
modelo a seguir, pero realmente estamos a años luz de algo así, pensando en
“paquete completo”; pues no solo se trata de tener una tarjeta pre-pagada para
el transporte público, realmente se
trata de tener un transporte público en el que valga la pena invertir. No se
trata de menospreciar a nuestros medios de transporte, se trata de entender que
lo que no se le está dando solución a un problema real.
El problema que se debería de
estar atacando es el mal estado de los equipos y la inseguridad que acoge a
todos los pasajeros al momento de poner un pie sobre una unidad, de subirse a
una “Coaster” y tener la certeza de que vamos a llegar en una sola pieza a
nuestro destino, poder subirse a una “44” y terminar el trayecto con las mismas
pertenencias con las que te subiste.
Haciendo un
poco más de énfasis en el ojo cínico y conspiracionísta del asunto, de lejos
huele a una manera sencilla de proteger los ingresos de los empresarios de
transporte. Planteémonos el siguiente escenario: me subo a un bus, pago mis
$0.35 ctvs. De pasaje (los cuales son entregados directamente al chofer o al
cobrador) un asaltante sube a la unidad de transporte y roba a TODOS los
pasajeros (incluyendo al cobrador / chofer); representa una pérdida
significativa para todos. En el escenario B nos podemos plantear la misma
situación, solo que en este caso la unidad de transporte cuenta con sistema
prepago, el mismo asaltante sube a dicha unidad, pero los únicos que son
robados son los pasajeros, pues el empresario ya tiene su pago asegurado en el
sistema.
Al mismo
tiempo los empresarios tienen excusa para no pagar renta a las maras,
valiéndose del hecho que los empleados ya no llevarán dinero en efectivo; por
lo que me atrevo a señalar que esta medida solo está hecha para beneficiar a
los empresarios y no a la población.
No creo que el
proyecto piloto sea una mala idea, solo se deja ver como que si un bebé está
queriendo andar en bicicleta sin siquiera poder caminar; los primeros pasos
para un transporte publico decente deberían de ser el mejoramiento de las
unidades, la seguridad y de las políticas de operación, las cuales son las que
empujan a que los choferes manejen como si no hay mañana; solo cuando esto
suceda, podemos empezar a pedalear hacia un sistema de simplificación de pagos,
cuando estemos libres todos los peligros que conlleva el uso del servicio de
transporte público.